Análisis de la memoria histórica de la cultura Zoque en los poemas de Mikeas Sanchéz
Antecedentes
El
pasado es una concepción que marca el presente de la humanidad. A
través de la narración de sucesos históricos pone en perspectiva
la memoria del pueblo que debate y defiende la verdad. La memoria
histórica del pueblo indígena es sinónimo de masacre, violencia y
muerte.
La
colonización del imperio español impuso costumbres, creencias y
arrebató la identidad colectiva. Mauricio Gaborit, en su texto
Memoria
histórica, relato desde las víctimas argumenta
sobre la acción de recuperar la memoria histórica a través del
recuerdo colectivo. La cognición social que se puntualiza en el
texto refuta a la herida colectiva que tiene el pueblo
latinoamericano ante la invasión que se sufrió por el imperio
español. La diferencia entre historia y memoria es que la primera
está definida algo que está definido y escrita en los textos, sin
embargo, la segunda se basa en las experiencias de un pueblo. La
memoria histórica indígena crea a través de la reconstrucción de
la misma, una resignificación de los sucesos experimentados que
establece un nuevo alegato sobre el pasado.
La
imposición cultural que sufrió el pueblo latinoamericano se basó
principalmente en la explotación económica de nuestras tierras, y
la religión se usó como excusa para someter al pueblo indígena. La
religión católica es la fuente principal de intimidación y los
españoles se sirvieron de ella para manipular he implantar su poder
ante los nativos. Las creencias indígenas parten de la cosmovisión
andina; por lo tanto, la filosofía Andina que se destaca en
Latinoamérica procede desde la idea y la concepción de las
experiencias colectivas del ser humano andino que suscitan dentro del
universo. En resumen, la filosofía andina (Pachasofía) parte desde
la revalorización de lo irracional y lo mítico; es decir, es el
análisis de la experimentación que conecta al hombre que vive en
los Andes (hombre andino) con el universo.
La
cultura de los latinos define a la filosofía latinoamericana. La
filosofía andina parte desde un fundamento simbólico. A diferencia
de la filosofía occidental que parte desde cuestionamientos
lingüísticos. La idea que experimenta el mundo andino se analiza en
el texto de Josef Estermann, llamado Filosofía
andina. Sabiduría indígena para un nuevo mundo.
Esta edición del autor comparte las riquezas filosóficas del mundo
andino, dentro del mismo menciona lo siguiente:
“No
se puede conocer el pensamiento de un pueblo, si nunca se ha sentado
a su mesa, si no ha bailado sus danzas, si no ha sufrido con él.
Esta “Simpatía” es condición imprescindible para un dialogo
intercultural”.
Es
pertinente mencionar esta cita porque, si bien es cierto, hay varios
autores que plantean la interrogante de que si existe o no una
filosofía latinoamericana. Estermann, en su texto establece la
definición de interculturalidad basado en las ideas de los pueblos
del continente latinoamericano. Al colonizarnos, el imperio español
trato de eliminar las costumbres del hombre andino, pero a pesar de
la masacre, la cultura andina ha logrado transformar los sucesos
atroces y mantener viva sus tradiciones. El conocimiento y la
convivencia de diversas culturas permite coexistir con la armonía
que presta la naturaleza al hombre. Es por esto, que la
interculturalidad que plantea Estermann en su libro establece la
aceptación y la convivencia equitativa de las diversas culturas.
La
filosofía andina establece la relación que existe entre todos los
seres que habitan a la Pacha y el universo en sí. Estermann plantea
3 características principales de la filosofía andina. La
correspondencia, reciprocidad y complementariedad. Estas tres
definiciones conectan con el hecho de que todo está conectado con el
todo y no se separa. Hay una armonía cósmica, el hombre es una
urdimbre de relaciones que provienen desde el primer momento en que
adquirimos conciencia, hasta la conexión que tenemos con nuestros
ancestros.